Usar la creación consciente para mejorar tu vida

| by Wendy Betterini | March 03, 2006
Has oído probablemente la frase, las “manos ociosas eres las herramientas del diablo” -- significando si no tienes algo mantenerte ocupado, eres probable conseguir en apuro. Eso se puede discutir por supuesto, puesto que el intento para causar apuro probablemente tiene que estar presente también.

Sin embargo, el concepto sí mismo lleva a cabo una cierta verdad con respecto lo que creamos en nuestras vidas. Si es verdad que conseguimos detrás lo que pusimos hacia fuera (en el universo), entonces es fácil ver porqué las “manos ociosas” serían una mala cosa para nosotros. La vida en este planeta es un ejercicio en crear nuestra propia realidad. Momento al momento, estamos tomando decisiones. Si actuamos o no actuamos, estamos poniendo adelante nuestro intento.

Cada acción tiene una consecuencia, buena o mala. Recordar el concepto, “como atrae como.” Imaginarte que está viajando cada pedacito de la energía que pones hacia fuera el universo, recolectando energía similar, y eventual siendo vuelto a la derecha de nuevo a ti. ¿Hace que piensas de qué tipo de energía estás poniendo hacia fuera diario, no más cuidadosamente él? Si no hacemos nada, no conseguimos nada trasero (o por lo menos nada muy bueno). Nuestras vidas llegan a ser que agujerean, las cáscaras vacías. Mismo el acto de la mudanza, el no hacer, no creando causa el estancamiento.

¿Ese medio que mientras mantengamos ocupado, nosotros voluntad tener porciones de prosperidad y de alegría? No no necesariamente. Recordar que necesitamos centrarnos nuestro intento en lo que estamos creando. Necesitamos enganchar al acto de la creación consciente diario, poniendo hacia fuera energía positiva, útil. Qué conseguimos detrás es una energía más positiva, más abundancia y más alegría.

La creación consciente significa el pensamiento de lo que deseas hacer con tu tiempo, momento al momento. Hay 24 horas en un día -- 1.440 minutos -- 86.400 segundos. Algo de él tiene que ser puesta a un lado para el trabajo, el sueño, la familia, las diligencias, el quehacer doméstico, y los similares. ¿Qué estás haciendo con el resto de ese tiempo? ¿Lo estás perdiendo en búsquedas mindless, o lo estás enfocando en actividades útiles? No estoy refiriendo a manías justas aquí, cualquiera. Éste es un proceso que se puede aplicar a cada aspecto de nuestras vidas. Si tenemos mucho tiempo dedicar a las manías o no no importa. Qué importa es que nos centramos consciente nuestro intento en la construcción de nuestras circunstancias, un minuto a la vez.

Algunos de nosotros vivos nuestras vidas en el piloto automático. No es que no deseamos hacer cualquier cosa, nosotros apenas no sabe cuál hacer. No tenemos ninguna dirección, ninguna pasión, ningún propósito de trabajar hacia. Nos levantamos cada mañana, vamos a trabajar, venimos a casa y nos perdemos en la televisión para el resto de la noche. En el proceso, estamos creando más de la misma energía estancada. ¡Si esto te describe, es hora de sacudarir cosas para arriba! Desarrollar algunas pasiones. Conseguir excitado sobre algo. Dar vuelta a tus manos ociosas en las manos ocupadas y crear algo mágico. Mismo el acto de la mudanza pondrá energías en el movimiento y comenzará a tirar de circunstancias más favorables en tu vida.

Tener presente que esto es un proceso acumulativo y toma tiempo para transformar completamente tus circunstancias. Un día de actividad y de propósito no cambiará todo alrededor. Recordar que haces probablemente meses o años de la energía estancada acumular que ha dado lugar a tu vida la manera que es hoy. Constantemente trabajando en él y guardando que la energía positiva en el movimiento, él comenzará a alimentar en sí mismo y a crear aún más positividad.

Article Source: http://www.articleset.com



About the Author

Wendy Betterini is a freelance writer who strives to motivate, uplift, and inspire you to make your dreams a reality. Visit her website, http://www.WingsForTheHeart.com for more positive thoughts to help you on your journey. » Read more articles by Wendy Betterini
You are welcome to publish or reprint this article free of charge, provided: