El conejo presionado procura suicidio

| by Tom Attea | September 08, 2006
Un conejo masculino nombró Furball había perdido toda la esperanza. El conejo femenino que él había vivido con por un año entero había salido de él para otro conejo. El dueño del jardín que él cenó generalmente en tenido apenas puesto una cerca alrededor de él. Un zorro había pellizcado uno de sus oídos. Y, en el suyo presionado, se parecía a él que toda la vida es ephemera mero en el ojo del tiempo.

La única cosa a hacer era traer un extremo a su dolor, hambre, dolor, e inhabilidad de encontrar el significado incluso en un momento. Él tomaría su propia vida. ¿La pregunta se convirtió, cómo?

La primera cosa que él lo hizo es busca un acantilado para saltar apagado de, pero, alas, él vivió en las tierras de labrantío que eran bastante planas. Él encontró una roca alta al lado de la charca que las vacas vadearon en cada día. Encima de él scampered.

El desafío era saltar y golpear la tierra, no la charca. Él resolvió terminar su existencia preocupada y apagado él saltó. Pero cuando él golpeó la tierra, desafortunadamente, él aterrizó en sus pies. Él acaba de estar parado allí, lamentando la roca no era más alto.

Después, él decidía sostener y funcionar en la roca tan rápidamente como él podría, cabeza primero. Él saltó detrás suficientemente lejos para darse una buena distancia corriente y después dirigió hacia el immensity duro. Él golpeó en a velocidad completa y no sabía nada, porque la fuerza lo golpeó hacia fuera.

Pues la suerte la tendría, un poco después, él despertó, con un dolor de cabeza que tronaba. Él frotó su cabeza de dolor con su pata y decidía ahogarse. Él saltó hacia la charca e hizo un smacker del vientre. Él esperó para ahogarse. La cosa terrible es, él no podría parar el nadar. Mucho pues él intentó, había un reflejo en él que él no podría controlar. Así pues, llenado de pesar, junto con el agua que había salpicado en su boca, él se batió hacia fuera y sentado abajo por el banco para secarse apagado.

Él pensó de seres humanos y cuántas maneras tuvieron que confiar suicidio. ¿Por qué los conejos no tienen incluso uno? ¿De hecho, por qué él no oyó hablar siempre de un conejo, o de otro animal, confiando suicidio?

No, se parecía que solamente los seres humanos sabían a hacer eso. ¿Cuál era incorrecto con otros animales? él se preguntaba. Él firmó, realizando había justo ningunos ejemplos en el mundo del conejo o el reino animal entero que él podría seguir.

Él se sentía más desgraciado que siempre y su visión velado, porque los rasgones manaron para arriba en sus ojos. Él intentó limpiarlos lejos pero su pata seguía siendo mojada, así que la piel clumpy los irritó solamente y te hizo centelleo. ¡Oh, cómo está desesperado era su vida! Él no podría ver ninguna razón de encenderse. Nada bueno, él estaba seguro, te sucedería siempre.

Pero apenas entonces algo bueno sucedió. Un conejo femenino excepcionalmente lindo saltó alrededor de la esquina de la roca. Él vio que ella y apenas el sitio de ella hicieron el suyo sullen salto de los alcoholes para arriba.

Ella saltó encima a él, y dicho, “pareces muy triste. Cuál es incorrecto?”

“Deseo matarme pero no sé,” él confesó.

“Ahora, porqué un conejo hermoso como deseas matarse?” ella pidió.

“Porque va nada a la derecha. Mi amigo de muchacha me dejó. Mi jardín preferido se ha cercado apagado. Un zorro mordió mi oído. Y me siento insignificante.”

Él se inclinó adelante para demostrarte la marca de la mordedura.

“Mi, oh, mi,” ella dijo. “Dejarme lamerlo.”

“Harías eso para mí?” él pidió.

“Sí,” ella dijo. “Si un zorro mordiera mi oído, quisiera que alguien lo lamiera para mí.”

“ACEPTABLE,” él dijo, “pero tomarlo fácil. Lastima mucho.”

El conejo femenino se lamió tan el oído. Él se sentía bien.

“Cuál es tu nombre?” ella pidió.

“Furball.”

“Tengo gusto de eso,” ella dijo. “Muy lindo.”

“Cuál es el tuyo?” él pidió.

“Cosa dulce.”

“Yo?” él deseó saber.

“Sí, eres muy dulce,” ella te dijiste. “Solamente ése es también mi nombre.”

“Oh,” él dijo, y probado te con debe poseer los labios. “Cosa dulce. Tengo gusto de eso.

“Bueno,” ella dijo. “Y tengo gusto de la manera que pruebas.”

“?” él pidió.

“Sí.”

“Grande,” él clamó contra, y continuado gozando de su calmar se lame. Él no podría creerla, pero con qué se sentía como una nueva vida remolinaba todo es cuerpo.

“Cómo es eso?” ella pidió, acabando su TLC de su oído.

“Mucho mejor,” él te dijo.

“Sabes,” ella dijo, sentándose abajo al lado de él, “vivo al lado de un gran jardín. No hay cerca, y eres agradable venir allí y comer.”

“Soy?” él pidió.

“Sí.”

“No tienes un conejo masculino que te ame?”

“No,” ella dijo, “él a la izquierda yo para otro conejo.”

“Estoy apesadumbrado,” Furball dicho.

“No preocuparte,” yo conseguirá sobre él,” clase dulce de la cosa de sighed. “Solamente deseo que podría resolver otro conejo masculino, uno que realmente tengo gusto.”

¿Ahora nuestro conejo suicida pensaba, Hey, hace que lo habría creído apenas algunos minutos? ¡Mi vida apenas pudo resolverse! Y, aunque la vida es ephemera justo en el ojo del tiempo, yo pudo poder caber en bastante felicidad para estar alegre yo está viva.

“Cómo sobre mí?” él pidió.

“Bien, tengo gusto de ti mucho, pero no soy seguro yo podría ser feliz con un conejo que sea así que presionado él tomaría su propia vida.”

“Oh, ahora soy por todas partes ése,” él te dije. “Y, si fueras mi amigo de muchacha, sería por todas partes él por siempre.” “?”

“Sí,” él dijo, y snuggled hasta ella. “Tendría tanto vivir para!”

“Ululación,” ella dijo, “y así que I. Tienes gusto de venir a mi jardín y de comer algo?”

“Amarlo,” él te dijo.

“Grande. Entonces nosotros salimos!” ella contestó.

Y de ellos saltaron tan, para vivir feliz siempre después.

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Tom Attea, creator of Newslaugh.com, has had six shows produced Off-Broadway and has written comedy for TV. Critics have called his writing ""delightfully funny" and "witty" with "good, genuine laughs." » Read more articles by Tom Attea
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