Caribú en el movimiento

| by Emma Snow | June 20, 2007
“Hay dos formas de naturaleza. Uno es la naturaleza que ves diario. El otro aspecto de la naturaleza es algo muy distante, muy alejado. No lo ves, sino que sabes que está allí. Es espiritual. Tiene que hacer con la imaginación, con alma. Sin esta clase de naturaleza nuestra vida de cada día puede no cambiar, pero algo-alma-es que falta.”
~Michio Hashimo, vigilante del caribú

Aunque no son el menos pedacito enterado de él, el caribú ha sentido bien al tema de un discusión político caliente que ha estado hirviendo sobre los últimos cinco años. Se parecería estas criaturas discretas de la tundra ártica alejada y los bosques boreales de Norteamérica y de Groenlandia estarían lejos del proyector de la política nacional, pero su futuro llegó a ser incierto cuando Washington anunció planes para abrir la reserva nacional del yermo de Alaska (ANWR) en perforar del aceite y del gas. En casi veinte millones de acres, ANWR se parecería bastante grande un lugar para acomodar los intereses de bipeds y de quadrupeds igualmente, pero los llanos costeros estrechos, donde los combustibles fósiles se sospechan para abundar, suceden también ser el centro de la actividad biológica para un cuarto del año. Este dos mil estiramientos valioso del acre son los argumentos del calving para dos manadas grandes del caribú.

El caribú es criaturas en el movimiento. Resistir a los patrones y al movimiento migratorio del disparador biológico del instinto. Cada resorte las vacas embarazadas conducen la manada de su gama meridional del invierno a sus argumentos norteños del calving entre el Katakturuk y los ríos de Kongakut. Yéndose antes de que el rubor del follaje temprano del resorte, las vacas sufra un déficit constante de la energía en este rastro. Viajan doce a quince millas un día, ríos helados que se cruzan y el andar con paso pesado a través de muskeg esponjoso para alcanzar su destinación cerca tarde-Mayo, temprano-Junio. Aquí dan a luz en seguridad relativa; los lobos, los grizzlies y las águilas que cazarían en recién nacido paren tienden para permanecer abajo en las áreas del bosque del arbolado. Aunque paren pueden funcionar en el plazo de noventa minutos del nacimiento, y sus madres agotadas no son ningún fósforo contra un depredador persistente. Las hierbas de alta calidad, las juncias, las plantas florecientes, las hojas del sauce, y las setas de los argumentos del calving pronto restauran la salud de las vacas. El rojizo pare, que pesan aproximadamente trece libras en el nacimiento, crece más fuerte y más fuerte, doblando su peso en el plazo de diez a quince días. Con todo igualar en este santuario, 20-25% del caribú pare dado en tu primer mes de la vida.

Por pleno verano, los mosquitos y las moscas del gorjeo son casi intolerables, conduciendo la manada en millares al refugio del hallazgo en viejos remiendos de la nieve o tapas ventosas del canto. Permaneciendo en estas agregaciones enormes del poste-calving, la manada continúa protegiendo las vacas y pare de depredadores. Pues agosto se acerca la manada se dispersará en grupos más pequeños para alimentar. Donde va el caribú en gran parte depende de alimento-calidad y de la presencia de insectos. En septiembre mandilan hacia su gama del invierno, que cambia de puesto levemente de año tras año, reduciendo al mínimo los efectos del sobre-pasto.

El acoplamiento ocurre en el camino en septiembre y octubre. El caribú, que son los miembros de la familia de los ciervos, es la única especie en la cual las hembras y los varones crecen las cornamentas distintivas. Estas cornamentas pueden crecer hasta cuatro pies en anchura. Mientras que la caída se acerca, los toros más grandes, pesando entre 350-400 libras, comienzan a verter la piel en sus cornamentas, llamadas terciopelo, marcando el acercamiento de la estación de crianza. Sparring, combatiendo en duelo, y persiguiéndose, toros compite para criar las derechas. Desemejante de la otra especie de la reunión, los toros no mantienen los harems, sino que por el contrario luchan para el control dentro de un espacio. Toros más fuertes ganan el espacio y vacas hacia el centro de la manada, donde los depredadores se guardan en un mínimo. Toros más débiles y más jóvenes se fuerzan a las cercanías peligrosas. Las hembras pueden acoplar tan jóvenes como dieciséis meses, aunque la mayoría no hasta que son por lo menos un año más viejos que ése.

Pero el movimiento a los cuarteles de invierno continúa. Pues el tiempo da vuelta a frío, el caribú se adapta. Su tarifa metabólica baja, permitiéndoos reducir la toma de comida. A través del invierno utilizan sus enganches cóncavos para cavar en la nieve a la alimentación en liquenes. Estos amplios enganches son también ideales para andar por a través de la tierra suave y batirse en los ríos. Los pelos únicos del caribú atrapan el aire, proporcionando el aislamiento y la flotabilidad. Un compás interno los empuja hacia adelante. Nada que se parece puede parar la migración anual. Con todo la una cosa que perceptiblemente ha interrumpido sus patrones fijos ha sido la influencia humana en su habitat.

el caribú 22.000 se mata cada año, proporcionando el alimento, el abrigo, y la medicina para los cazadores y las tribus árticas, tales como el Gwitchin. En Alaska, los cazadores cosechan más caribú que cualquier otra especie del juego grande. Mantener una manada sana del caribú contribuye a la economía en Alaska. Estas actividades nunca han amenazado el caribú, que ahora numeran 950.000 en Alaska. Los cazadores aborígenes han sido una parte de la historia del caribú para los millares de años. No es el hombre mismo que es la amenaza, como el primo eurasiático domesticado del caribú, el reno, puede atestiguar. Es las actividades modernas del hombre: registración, explotación del cabón, y exploración del aceite y del gas que afectan el caribú lo más dramáticamente posible. Exámenes de las instalaciones del aceite y del gas en la demostración de la bahía de Prudhoe que el caribú no parirá a treinta millas de tales estructuras artificiales. Desafortunadamente, la tira de la tierra ahora que es apuntada para la exploración tiene solamente treinta millas de ancho. Desemejante de la situación en la bahía de Prudhoe, no hay buenos argumentos alternativos del calving. Y por eso, el tiempo dirá solamente cómo estos sobrevivientes de la edad de hielo resistirán a su tormenta siguiente.

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